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Missing in action!

No news, good news. La primavera, a parte de alterar la sangre, incita peligrosamente a no estar en casa. La aventura bloguera se está reduciendo básicamente a ir actualizando las listas de lectura de libros y visionado de películas y series, que no es poco.

Aprovechando que estoy en casa con una muela del juicio menos (lo que me faltaba, como si andara sobrado de eso), dejo un apunte sobre mi futuro inmediato: ¡me largo tres semanas a Vietnam la semana que viene! Tengo muchas ganas este año, no solo por descubrir este maravilloso país que es Vietnam y acabar el viaje en una paradisíaca playa tailandesa, sino porque esta vez no voy solo. Sissi se viene conmigo. Si puedo intentaré dejar huellas blogueras sobre el terreno, aunque ya nos conocemos… Si no doy señales de vida ya sabeis: estaré disfrutando de una puesta de sol en una magnífica playa con un mango shake en la mano ;)

See you soon!

No lo se, pero sin duda no sería una primavera ;)

Hoy me siento así.

Puerta al Verano

Hace unos días leí en Crisei, la bitácora de Rafa Marín, una entrada haciendo alusión a esa joya llamada “Puerta al Verano” de Heinlein. Seguramente no es una novela que esté en el top-ten de mucha gente, pero para mi tiene un arranque sencillamente entrañable. Cualquier amante de los gatos sucumbirá a la metáfora inicial con una sonrisa tonta que le acompañará cada vez que llegue la primavera o recuerde el libro. Y esto sucederá a menudo mientras haya gatos e inviernos, meteorológicos o anímicos.

Estamos ante una puerta al verano. Hoy, sin ir más lejos, he lucido manga corta bajo un sol vitaminante y mineralizante mientras el recuerdo del aroma salino del mar despertaba haciendo su llamada. El verano se acerca. Época de viajes, sol, playa, cañas, terrazas y noches animadas.

¿Será Brasil, Vietnam, Islas Mauricio?¿Con amigos, solo, alguien desconocido? No lo se, pero no tengo ninguna duda de que disfrutaré conociendo nuevos lugares, nuevas formas de ver la vida, gente nueva. Relajándome bajo una puesta de sol, acostádome mientras despunta el día, saboreando una bebida en buena compañía.

Me gusta el verano y ya se acerca ;)

Extraño Paraíso

La Plaga 0

Extraño Paraíso se publicó por el año 2000 en el primer número de la revista La Plaga. He intentado no releerlo con demasiado detalle para no reescribirlo entero, cosa que he estado tentado de hacer. En cualquier caso, le tengo mucho cariño por ser el primero que vi publicado en papel.

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¡Estrenamos Sección!

Hace tiempo que Pedro Jorge se marca retos y los cumple, como el de leer 50 libros al año. Y por si fuera poco, los reseña. Soy incapaz de afrontar semejante andanza, pero me parece una buena idea mantener un resumen de lo leído y, ya puestos, de las películas vistas. No lo reseñaré, pero intentaré incluir un pequeño comentario. Al menos a mi me hará gracia a final de año ver todo lo que me he tragado.

Allá va pues, el comienzo de Lecturas y Visiones.

Me ha hecho gracia este test de personalidad que corre por ahí. Una vez hecho te dice que escritor de ciencia ficción eres… Me ha salido este:

I am:

William Gibson

The chief instigator of the “cyberpunk” wave of the 1980s, his razzle-dazzle futuristic intrigues were, for a while, the most imitated work in science fiction.


Which science fiction writer are you?

A pesar de no parecerme físicamente mucho (yo soy más guapo), me ha gustado porque su Neuromante marcó una época de mi vida.

Vía Boing Boing

Apocalypto

Apocalypto Soy de los que piensan que Mel Gibson es un cretino. Es un tío que no me cae bien y me jode. Me jode porque es una fotocopia de mi simpático tío. Me jode porque yo crecí con “Gallipoli” y la inmensa “Mad Max”, me reí con la divertida saga de “Arma Letal” y, más mayorcito, vibré con “Braveheart”. Me gustaría no conocer detalles de la vida privada de la gente que no me importa como persona, sino como artista. Pero en este país rosa no hay manera y tengo que esforzarme por no mezclar cosas que no deberían mezclarse nunca.

“La Pasión de Cristo” para mí, ateo natural para el que la Biblia es un fantástico libro de ficción, es un film de 2 horas sobre la tortura y sufrimiento de una persona y no me incitó a verla. Estuve a punto de ir al cine solo por conocerla de primera mano, pero soy un empático aprensivo de cojones y no soporto el gore, con lo que me quedé sin poder opinar sobre su película más polémica. Aunque por lo leído me pude una idea.

Tras ver “Apocalypto”, no sin pocas reticencias, vuelvo a sacarme el sobrero ante el señor Gibson. No la consideraré una obra maestra como el bueno de Red Stovall, pero si como una gran película de aventuras. Y es que con una historia sencilla, un poder visual impresionante y un ritmo narrativo perfecto, es de aquellas películas que te atrapan al principio y no te sueltan hasta el rato de haber acabado.

Es cierto que solo se muestra un aspecto del Pueblo Maya, es cierto que son un poco orcos (maldito Peter), es cierto que son malos malísimos, pero que bien caracterizados están y, a diferencia de lo esperado, no los demoniza gratuitamente. No olvidemos que los sacrificios rituales forman parte de la historia de casi todas las culturas. Hasta se podría leer cierta crítica sobre la religión y su manipulación ancestral sobre el pueblo.

Al principio de la película Mel Gibson nos presenta un pueblo cazador, primero mostrando el ritual de la caza, su estricto código de conducta, su espiritualidad, y acto seguido, con una magnifica escena divertida, nos lo rompe todo enseñándonos la parte más humana de ellos, porque al fin y al cabo, todos los humanos compartimos los mismos sentimientos. Y en solo veinte minutos ya consigue que pienses: “¡maldito bastardo, que bueno eres!”

En resumen, no la dejéis escapar. Estamos frente a una espectacular película de aventuras, sin el sucedáneo de Indiana Jones de turno, tremendamente bien hecha.

Lomografía

LomografiaA estas alturas raro es quien no conozca o haya oído hablar de este fenómeno popie fotógrafo artístico llamado lomografía. La culpa fue de unos estudiantes vieneses que la liaron en Praga después de comprar una vieja cámara automática de origen soviético. Se dedicaron a disparar alegremente por las calles sin prestar atención a lo que fotografiaban y para su sorpresa, cuando revelaron los carretes, se encontraron con unas fotos llenas de aberraciones cromáticas y colores saturados hasta límites grotescos. Si hubiesen sido padres responsables de familia las hubieran tirado por la ventana junto a las cámaras y no hubiesen regresado jamás a Praga. Pero eran jovenes estudiantes y las fotos, si más no, eran divertidas y originales. A partir de ahí, moda mundial. Cualquier gafapasta que se precie debe tener una y hacer con ella arte siguiendo unas simples reglas: ¡no pienses, dispara!

Yo no uso gafas, pero si las usara serían de pasta, así que hace años ya me dio por jugar con una nueva Lomo de plástico que tenía 4 lentes y las obturaba retardadas entre ellas. Era muy divertida, pero la cosa se quedó ahí tras varias docenas de carretes.

Hace unas semanas David me habló de sus Lomo y sus revelados cruzados y, tras ver algunas fotos, despertó mi curiosidad de nuevo. Como vivo inmerso en la fotografía digital (a saber donde está la Lomo de plástico), me puse a buscar acciones y scripts del photoshop que simularan el “Efecto Lomo”. Como era de esperar los hay a kilos junto a tutoriales de cómo crearlo.

Todo este rollo es para compartir el automatismo que por ahora más me gusta. Lo encontré buceando por Flickr, en casa de Christopher Holland, que amablemente lo comparte con todos y que podeis descargar aquí. Os animo a jugar un rato, ¡es muy divertido!

La India da para muchas entradas blogueras, espero animarme a escribirlas poco a poco cuando digiera un poco el torbellino de sensaciones con las que he regresado, porque si algo no te deja este país es indiferente. Mientras tanto en mi Flickr voy subiendo fotos del viaje.

Red SquareOs contaré la escala en Moscú que fue divertidísima. Nada más llegar tuvimos la suerte de coincidir con una pareja catalana en el aeropuerto que nos hizo de guía por el metro moscovita hasta nuestra estación. No sé como lo hubiéramos logrado sin ellos (él llevaba meses viviendo en Moscú y hablaba perfectamente ruso), porque nosotros de cirílico más bien poco. La primera sensación que tuvimos al salir de metro ya solos, fue de inmensidad. Moscú es a lo grande. Tres calles allí son 20 minutos andando y no los 5 minutos de Barcelona. Y en vez de pasos de peatones hay pasos subterráneos en los que deseas no haber visto nunca “Irreversible”.

Caminando en busca del albergue que teníamos reservado nos dieron las once y las doce de la noche, pero al fin lo encontramos. Se llamaba Trans Siberian Hostel y os lo recomiendo encarecidamente, al menos mientras trabaje allí Alex, un ruso loco que merece un capítulo a parte. El albergue es correcto, sin lujos ni modernidades, pero limpio y bien situado, y sobretodo barato para ser Moscú.

Alex nos acomodó y se apuntó a cenar algo y tomar unas copas, y así empezó una noche loca en Moscú. Cenamos en un restaurante, del que no recuerdo el nombre, donde él había trabajado. Sencillamente brutal. De ambiente moderno con aires rústicos, mesas suficientemente espaciadas para poder conversar sin bajar la voz, un DJ envolviéndonos y camareras encantadoras. Cenamos de lujo y empezamos con el vodka. Nosotros pasamos a ser “stupid tourist” y él pasó a ser “Alexgay”. Nos llevó por varios tugurios moscovitas haciéndonos cruzar TODO el centro de Moscú en una noche, no queráis saber lo que opinó nuestro cuerpo por la mañana, pero hubo un momento sublime: entre vodka y vodka callejeando en busca del siguiente bar, aparecimos sin previo aviso en medio de la Plaza Roja. No había un alma, pero estaba todo iluminado. Incluso había un enorme árbol de navidad en el centro con motivo del año nuevo. Una imagen que sin duda recordaré siempre ;)

Compañeros de viaje

Ayer pasé por Altaïr. Siempre que entro en esta librería tengo una sonrisa en la cara porque soy incapaz de saber con qué saldré. Rendido a mi inefable flojez consumista, me puedo tirar más de una hora manoseando libros y libros. Culturas hipnotizantes plasmadas en forma de guías, diccionarios, narrativa, ensayos, poesía, fotografía, mapas… por no hablar de música, pósters, calendarios o juguetitos varios. Cuando por fin despierto del letargo suelo llevar varios libros bajo el brazo y es cuando la VISA me mira mal y empiezo a dejarlos pulcramente en su sitio de origen, excepto aquellos que ya he empezado a leer sin darme cuenta.

PhrasebookAyer no fue distinto, aunque he de decir que tuve que dejar en sus estantes más de los que deseaba debido a la precariedad del momento. Solamente dos me acompañaron a casa. El primero fue un phrasebook ruso de la Lonely Planet tamaño de bolsillo. Parece una tontería, de hecho me reí un poco la primera vez que vi a David con uno, pero resulta tremendamente útil en ocasiones cuando estás de viaje. Es un compendio de frases usuales ordenadas por situaciones sociales en las que todo viajero se encuentra tarde o temprano. Como curiosidad, al ojearlo por primera vez, me sorprendí descubriendo un apartado dedicado al sexo que no tiene desperdicio. Hay frases como “kiss me”, “touch me here” o “use your tongue”, pero la que me ha hecho más gracia de todas se pronuncia así: ni•chi•vo ya sam zdye•la•yu (“don’t worry, I’ll do it myself”)… Lo bien que se lo deben pasar estos de la Lonely Planet.

HaikuLa segunda adquisición se llama “El espacio interior del Haiku”, de Vicente Haya, personaje dedicado desde hace más de 12 años al estudio de esta particular expresión de la poesía japonesa. En una entrevista que concedió en la revista digital Haiku No Michi definió en 3 palabras el Haiku: sinceridad, profundidad y fuerza. Para mi es un reflejo perfecto de la cultura japonesa.

Me parece un buen acompañante para las eternas horas de vuelo que nos esperan, por no hablar de las que pasaremos en los aeropuertos. Quizá hasta me animo de nuevo a escribir algunos ;)

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